En este enclave financiero creció la especulación, y no precisamente financiera. La versión más extendida, sin duda, es que se trata de una especie totalmente desconocida, pese a que muestras de los dientes y detalles de las patas delanteras apuntan a que podría ser un mapache.
La noticia saltó el 23 de julio de 2008. Ese mismo día un periódico de ámbito local se hizo eco de la misteriosa aparición. Semanas antes, Jenna Hewitt y tres amigos aseguraron haber encontrado a la criatura citada.
La prensa especuló con varias posibilidades. Hubo quien apuntó que podría ser una tortuga. Otros, en cambio, señalaron que era un experimento mutante. Por su parte, Larry Penny, Director de Recursos Naturales del East Hampton, señaló que lo más seguro es que fuera un mapache.
Todo lo publicado desde ese momento rozó el campo de la especulación. Las fotografías se difundieron a través de correo electrónico y blogs, así como en medios de comunicación.

Se repite la historia
Recientemente, dos enfermeras canadienses de la provincia de Ontario, en Canadá, se dieron de bruces con una extraña criatura mientras paseaban cerca de un lago.
Un pequeño mamífero de entre treinta y cuarenta centímetros de largo que, aparentemente no tendría nada especial, sino fuera por su monstruosa cara, blanca, sin pelo y adornada por unos ojos blancos y unos colmillos de dimensiones considerables.
¿Otro mapache? ¿Una nutria en descomposición? De nuevo, la especulación manda e Internet contribuye a ello. A esta nueva criatura la han apodado con el sobrenombre de ‘El Feo’. Y, aunque el calificativo le sienta muy bien, tiene su historia: “Nadie sabe qué es pero nuestros antepasados lo llamaban ‘El Feo’. Casi nuca se le ve, pero cuando aparece es un mal augurio. Algo malo va a pasar según nuestros antepasados”, asegura más de un comentario en la red. Un nuevo caso, una nueva incógnita. De momento, gana la versión de que se trataría de un visón o de una nutria.
|