El sudoku nace en Japón a finales de la década de los ochenta. El pasatiempos dio el salto a todo el mundo en 2005. El objetivo, aparentemente sencillo, “es rellenar una cuadrícula de 9 × 9 celdas (81 casillas) dividida en subcuadrículas de 3 × 3 (también llamadas "cajas" o "regiones") con las cifras del 1 al 9 partiendo de algunos números ya dispuestos en algunas de las celdas”, explica Wikipedia.
La complejidad de este entretenimiento aparece cuando no se debe repetir ninguna cifra en una misma fila, columna o subcuadrícula. El Sudoku sólo estará bien definido cuando se encuentra una solución única. Paciencia y ciertas dotes lógicas son claves para conseguir una buena resolución. La estrategia para resolverlo comprende tres procesos: escaneo, marcado y análisis.
Las publicaciones periódicas, conscientes del éxito que tenía en el público esta forma de entretenimiento, comenzaron a incluirlo en sus secciones de pasatiempos.
Con la cabeza rota
Con solución múltiple o no, existe la posibilidad en este pasatiempos de generar sudokus con más de una solución. También resulta posible realizar tableros sin solución alguna.
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