La ciudad de Pekín ha sido testigo de una visión futurista, la presentada por Mercedes con el prototipo Shooting Break. Un claro adelanto de la segunda generación del modelo CLS de la marca alemana. Un vehículo que a simple vista muestra un cuerpo familiar pero que en su interior guarda escondida un corazón deportivo como pocos.
La marca de Sturgart ha definido al coche como un vehículo que recuerda al CLS, sobre todo en su parte posterior, pero que en situando nuestra vista en la delantera destaca por sus rasgos inspirados en el SLS AMG.

Además, detallan que el aspecto coupé de este concepto se consigue reduciendo las ventanillas de la parte de atrás de este Mercedes. Un hecho que no reduce para nada la comodidad del interior y el lujo que caracteriza a esta marca. No falta el cuero y las maderas nobles.
Interior potente
Y como es un modelo nuevo es el primero en estrenar la nueva remesa de motores en V: 3,5 litros y más de 300 caballso de potencia. Una potencia que combina perefectamente con llantas de aleación de gran dimensión de 5 radios. Familiar y deportivo. Todo en uno.
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