Y es que con esta nueva entrega podremos guiar el desarrollo de una civilización a lo largo de 6000 años. Eso sí, todo el desarrollo de nuestro juego se realiza bajo unas estrictas reglas.
Que el juego se dirija a una audiencia mayor no significa que pierda su encanto. Y es que lo único que se ha hecho ha sido simplificar través de una serie de herramientas. Así que los profesionales de este género de videojuego pueden estar tranquilos, la mécanica es la misma. Las opciones de juego se han mantenido intactas.
Para jugar sólo hay que estar dispuesto a engancharse. Los que no lo tengan en mente que se vayan olvidando de jugar. Los menús intuitivos que han desarrollado en Firaxis hacen que una vez iniciamos la partida nos resulte difícil abandonarla. No nos apetecerá. Y dará igual la modalidad de juego que elijamos. Sea multijugador o contra la máquina las horas de entretenimiento no escasearán.
El éxito de esta nueva entrega de Civilization no reside en unos gráficos espectaculares, que también, sino en la posibilidad de decidir el futuro de un gran colectivo. De tu forma de actuar depende la evolución de una comunidad, el desarrollo tecnológico o la evolución cultural que viva el grupo.

A ello hay que añadir todo un clásico en este tipo de juegos: la lucha en el campo de batalla. Y es que en la historia de cualquier civilización las batallas han sido una constante y sin muchas de ellas no hubiera sido posible ni el progreso ni la paz.
|